¿Cómo se conversa sobre uno de los desafíos más complejos de la sostenibilidad hídrica? Tradicionalmente, la respuesta suele encontrarse en mesas de trabajo, paneles técnicos, presentaciones y reportes. Sin embargo, ¿qué pasaría si cambiáramos por completo la dinámica y nos atreviéramos a construir esas conversaciones desde otro lugar?
Esa fue precisamente la apuesta del Laboratorio de Sostenibilidad y Cambio Climático (LSCC) del Tecnológico de Monterrey, campus Guadalajara, al organizar el pasado 9 de junio de 2026 el workshop “LEGO® Serious Play Workshop for Treatment Water Systems”, un espacio diseñado para abrir nuevas formas de diálogo sobre sostenibilidad, innovación y sistemas de tratamiento de aguas residuales.
La intención fue clara: salir de la zona de confort metodológica y generar un entorno distinto para conectar actores clave de la triple hélice —academia, industria y sector público— alrededor de una problemática compartida. Más que una sesión técnica convencional, el encuentro buscó crear una experiencia de co-creación basada en la metodología LEGO® Serious Play® (LSP), una herramienta reconocida internacionalmente por su capacidad para facilitar conversaciones complejas mediante construcción física, metáforas y storytelling.

Este ejercicio formó parte del cierre de un proyecto de investigación colaborativo entre el LSCC y The University of Texas at Austin, fortaleciendo además una dimensión internacional con la participación de la Dra. Yael Glazer y la estudiante Eesha Bilal, quienes acompañaron y enriquecieron el proceso desde una perspectiva global sobre la gestión del agua.
En un contexto donde los desafíos ambientales requieren no solo soluciones técnicas sino nuevas maneras de relacionarnos, pensar y construir colectivamente, el workshop se convirtió en un experimento vivo sobre cómo innovar también en la manera en que dialogamos.

El encuentro reunió a 18 participantes provenientes de distintos sectores estratégicos: investigadores, estudiantes de doctorado, especialistas en biotecnología e ingeniería ambiental, representantes de plantas de tratamiento, expertos en bioenergía y actores vinculados con gobernanza hídrica e infraestructura territorial.
La diversidad de perfiles no fue casual. En temas como agua, energía y sostenibilidad, los retos son tan interdependientes que ninguna disciplina o sector puede resolverlos de manera aislada. Por ello, uno de los objetivos principales fue precisamente fortalecer vínculos entre actores que, aunque trabajan sobre el mismo sistema, pocas veces coinciden en un espacio de escucha horizontal y construcción conjunta.
Para ello, la metodología fue clave. A través de LEGO® Serious Play®, las y los participantes fueron guiados a construir con bloques sus propias representaciones de lo que consideran un sistema ideal de tratamiento de aguas residuales. El ejercicio inició con una fase de calentamiento, diseñada para introducir el pensamiento abstracto y el concepto de thinking with your hands, y posteriormente avanzó hacia la construcción de modelos individuales y finalmente un modelo compartido.

Uno de los aspectos más valiosos del encuentro fue su naturaleza bilingüe e intercultural. El workshop se desarrolló en dos mesas simultáneas: una completamente en español y otra completamente en inglés, permitiendo que la participación internacional se integrara de manera natural y enriqueciera las perspectivas locales con enfoques globales.
A medida que avanzaba la sesión, las ideas comenzaron a materializarse en formas inesperadas. Conceptos como financiamiento, descentralización, recuperación energética, transparencia de datos, colaboración multisectorial y educación hídrica dejaron de ser únicamente términos técnicos y se transformaron en estructuras físicas cargadas de significado.
A través del storytelling, cada participante explicó lo que su modelo representaba, revelando no solo soluciones técnicas, sino también preocupaciones profundas sobre el futuro del sector. La conversación transitó desde preguntas sobre cómo hacer más eficientes las plantas de tratamiento, hasta reflexiones sobre acceso a datos abiertos, cultura del agua, modelos de financiamiento comunitario y oportunidades para transformar residuos en recursos.

Más allá de identificar problemáticas, el ejercicio permitió visibilizar oportunidades concretas para futuros proyectos de investigación aplicada, consultoría tecnológica y posibles aportes para la construcción de política pública en torno al agua residual, especialmente en temas como economía circular, sistemas descentralizados de tratamiento y plataformas abiertas de monitoreo hídrico.
La planificación de este taller bajo el liderazgo del Dr. Martín E. González y la Dra. Carolina Senés tuvo varias iteraciones sobre la dirección hacia donde se quería llevar, el objetivo general, el dinamismo de la metodología aplicada a problemáticas ampliamente conocidas hasta que se condensó en una estructura fluida, concreta y abstracta facilitada por Montserrat Rivera, miembro del LSCC.

En un momento donde hablar de sostenibilidad implica necesariamente hablar de colaboración, resiliencia y corresponsabilidad, este workshop dejó claro que las soluciones más valiosas no siempre comienzan con una fórmula o un protocolo, sino con la disposición de escuchar, imaginar y construir desde perspectivas distintas.
A veces, para transformar sistemas complejos, primero hay que transformar la conversación. Empieza con una pregunta, una mesa compartida y un pequeño bloque de LEGO.
¿Y si el futuro del agua también necesita nuevas formas de imaginarse?