Tras diversos comentarios de la comunidad de que no se sumaban a la separación de residuos por la percepción de que el equipo de limpieza al hacer la recolección juntaba los residuos, se tomó la decisión de implementar carritos de recolección con la respectiva separación que se utiliza en campus, además de que se asignó personal específico para esta actividad.

Hace unos años se realizó ciertos estudiantes una breve encuesta de porque no separaban los residuos y los comentarios que más se repitieron fue, que no entendían bien la corecta separación, que no les interesaba, que no creían que se aprovecharan los residuos y que no importaba si lo separaban, igual el equipo de limpieza al recolectarlo lo juntaban. Tras estos comentarios, el equipo de limpieza analizó la operación y tomó la iniciativa de implementar unos carritos de recolección de residuos.
Desde el 9 de marzo empezamos a implementar esta nueva recolección con carritos que ya teníamos, entonces solo era usar los recursos existentes, con cierta separación, pero sin etiquetado ni colores que utilizamos en campus.
A partir del 3 de junio ya se implementaron los que hoy en día usamos, con la separación y el etiquetado que manejamos en campus.
Por el momento solo se hace la recolección en los botes de exteriores. Ahora el reto es que con la ayuda de los chicos que se encargan de la recolección, logremos identificar que tanto se está respetando la separación de los residuos generados en nuestro campus y eventualmente aplicarlo también para oficinas y salones.

Es una iniciativa que ha impulsado Hanni Delgadillo, coordinadora de aseo y jardinería, con ayuda de Adrián Basaldúa, supervisor de jardinería en conjunto han trabajado muy bien con la separación y recolección de nuestros residuos en campus. Por más sencillo que parezca, adaptar los recursos para realizar esta adecuada recolección es un cambio en operación completa, buscar los recursos, definir personal, horarios, rutinas. Ahora lo vemos como un pequeño reto, durante el proceso ir identificando mejoras, ver cómo podemos crear y llevar indicadores, información que nos pueda dar datos del impacto de la iniciativa.
Hasta ahora, solo es escuchar al estudiante y actuar al respecto, tomar la decisión de iniciar e ir mejorando en el proceso.