Las inundaciones suelen percibirse como desastres naturales inevitables. Sin embargo, muchas veces la pregunta clave no es solo cuánta lluvia cae, sino qué ocurre con el agua cuando toca el suelo. ¿El terreno permite que el agua se infiltre lentamente o la obliga a escurrir rápidamente hacia ríos y ciudades? La respuesta depende, en gran medida, de cómo utilizamos el territorio.
En las últimas décadas, numerosos estudios han demostrado que los cambios en el uso del suelo —como la deforestación, la expansión urbana o la conversión de ecosistemas naturales en áreas agrícolas o urbanizadas— modifican profundamente el comportamiento hidrológico de las cuencas. Cuando el suelo pierde su cobertura vegetal o se impermeabiliza con asfalto y concreto, la capacidad de infiltración disminuye y el escurrimiento superficial aumenta. Esto provoca que los ríos reciban mayores volúmenes de agua en menos tiempo, elevando el riesgo de inundaciones.
México ante las inundaciones
Diversas investigaciones realizadas en México evidencian esta relación. En la ciudad de Villahermosa, por ejemplo, el análisis de cambios en el uso del suelo en las cuencas que alimentan el sistema fluvial mostró que la transformación del paisaje y la expansión urbana han contribuido significativamente al incremento del peligro de inundaciones en las últimas décadas. La pérdida de cobertura vegetal y la urbanización de planicies de inundación reducen la capacidad natural del territorio para regular el flujo del agua.
Un fenómeno similar se observa en otras regiones del país. En la subcuenca del río Yaqui, en el noroeste de México, el análisis de imágenes satelitales entre los años 2000 y 2020 reveló una reducción significativa de la cobertura forestal, acompañada por un aumento de procesos erosivos y del transporte de sedimentos en el sistema fluvial. Estos procesos no solo afectan la estabilidad del suelo, sino que también modifican la dinámica de los ríos y pueden contribuir a intensificar eventos de inundación aguas abajo.
En zonas periurbanas, el problema se vuelve aún más complejo. La expansión urbana suele avanzar sobre áreas que antes cumplían funciones ambientales clave, como la infiltración del agua de lluvia o la recarga de acuíferos. En el sureste de la Ciudad de México, por ejemplo, el crecimiento urbano ha transformado áreas de conservación en superficies con mayor escurrimiento superficial, incrementando los volúmenes de agua que descienden hacia zonas habitadas durante eventos de lluvia intensa.
A estos cambios se suma un factor adicional: el aumento en la intensidad de las precipitaciones asociado al cambio climático. En muchas regiones del mundo se ha observado un incremento en la frecuencia de lluvias intensas y de fenómenos hidrometeorológicos extremos. Cuando estas precipitaciones ocurren en territorios donde el suelo ha perdido su capacidad natural de absorción, el resultado puede ser una combinación peligrosa: más lluvia y menos capacidad del territorio para gestionarla.
La complejidad detrás de cada inundación
El problema no radica únicamente en la cantidad de agua, sino en la forma en que el paisaje ha sido transformado. La deforestación en cuencas montañosas, la ocupación de planicies de inundación o la impermeabilización del suelo en áreas urbanas alteran la respuesta hidrológica de los sistemas fluviales. Esto significa que lluvias que antes podían ser absorbidas o reguladas por el territorio ahora pueden generar inundaciones más rápidas e intensas.
Comprender esta relación entre territorio, agua y sociedad es fundamental para diseñar estrategias de adaptación frente al cambio climático. Las soluciones no pasan únicamente por construir infraestructura hidráulica más grande o más costosa. También requieren replantear cómo utilizamos el suelo y cómo planificamos nuestras ciudades y territorios.
Por ejemplo, la protección de áreas forestales en cuencas altas puede contribuir a reducir la erosión y regular el escurrimiento del agua. De igual manera, la conservación de zonas naturales en áreas periurbanas puede favorecer la infiltración y reducir el riesgo de inundaciones. Incluso dentro de las ciudades, estrategias como los parques urbanos, los pavimentos permeables o las soluciones basadas en la naturaleza pueden ayudar a recuperar parte de la capacidad natural del suelo para gestionar el agua.
Esto nos lleva a una reflexión importante: las inundaciones no son únicamente fenómenos naturales, sino también el resultado de decisiones territoriales. Cada cambio en el uso del suelo —un bosque que desaparece, una zona de infiltración que se urbaniza, un río que se canaliza— modifica la forma en que el agua se mueve a través del paisaje.
Repensar la relación ciudad-agua
Frente a la emergencia climática, repensar nuestra relación con el territorio se vuelve una tarea urgente. La planificación territorial, la conservación de ecosistemas y el uso responsable del suelo son herramientas clave para reducir la vulnerabilidad de nuestras ciudades y comunidades.
La pregunta que queda abierta es simple pero profunda:
¿seguiremos adaptando el territorio a nuestras necesidades inmediatas, o comenzaremos a diseñarlo pensando en el equilibrio entre sociedad, agua y naturaleza?
El futuro de muchas ciudades dependerá de la respuesta.
Por: Rosanna Bonasia
Profesora Investigadora, Líder de Grupo de Investigación Water 360
Escuela de Ingeniería y Ciencias Departamento de Tecnologías Sostenibles y Civil
Premio Mujer Tec 2026, categoría Medio Ambiente
Tecnológico de Monterrey
Referencias Bibliográficas
Areu-Rangel O.S., Cea L., Bonasia R., Espinosa-Echavarría V.J. (2019) Impact of urban growth and land use changes on river flood hazard in Villahermosa, Tabasco (Mexico). Water, 11, 304, doi:10.3390/w11020304.
Areu-Rangel, O.S.; Hernández-Hernández, M.Á.; Bonasia, R. Land-Use-Change-Driven Erosion and Sediment Transport in the Yaqui River Sub-Basin (Mexico): Insights from Satellite Imagery and Hydraulic Simulations. Land 2024, 13, 1846. https://doi.org/10.3390/land13111846.
Bonasia R., Ceragene M. (2021) Hydraulic numerical simulations of La Sabana river floodplain, Mexico, as a tool for a flood terrain response analysis. Water, 13(24), 3516.
Bonasia, R.; Borselli, L.; Madonia, P. Analysis of Flow and Land Use on the Hydraulic Structure of Southeast Mexico City: Implications on Flood and Runoff. Land 2023, 12, 1120. https://doi.org/10.3390/land12061120.