¿Te has dado cuenta de que recientemente en apps de mensajería o el correo aparece un botón con la palabra ‘resumir’? “Resumir”. ¿Cómo podría resumir un mensaje que en su formato ya es de por sí corto? ¿Cómo podría resumir la lectura de un correo que es personal, para qué? ¿Resumir un correo de trabajo con puntos a revisar con detenimiento? Una “actualización” donde una IA con tu permiso toma tu comunicación para alimentarse y desde ahí "decida" qué es relevante para ser leído, para que resumas tu atención, resumas tu tiempo… En resumen, que abarques mucho con poquito. Quizá exagero... (En resumen: no)
Algo en lo que no se debe escatimar es en los detalles. El Artículo Vida Sostenible, plantea que Lo invisible de la arquitectura es lo más importante para el medio ambiente, su autora describe aquello en lo que se debe poner atención al momento de planificar, diseñar, construir al momento de soñar y forjar una edificación, ya que aquello que “no es visto”, el tiempo que se manifestará en una obra arquitectónica, debe ser mencionado y tomado en cuenta, y así será sostenible a futuro.
La autora del Artículo de Reflexión, Movernos de otra forma: cómo el transporte activo construye ciudades sostenibles, nos propone a través de su reflexión, las posibilidades de ser transeúntes conscientes, de abrirnos a la aventura y hazaña que es ser ciclistas de ciudad, de optar por trayectos en transporte eléctrico por ejemplo, de imaginarnos siendo menos automovilistas y más personas que transitemos las ciudades en formas más sostenibles.
Día Internacional de la Madre Tierra… Una celebración sería respetarla, protegerla, sanarla. Es así, que este 2026, con “Nuestro Poder, Nuestro Planeta”, un lema poderoso, directo y sin ambages nos impulsa a organizarnos como sociedad planetaria y apropiarnos de esa fuerza comunitaria que regenera. Compilamos una serie de artículos en torno a este Día, para abrevar e inspirarnos en las posibilidades del ser transgresores e irruptivos para transformar el futuro que nos dicen tendremos pero no queremos.
Y es que pensar en que queda poco margen de acción frente a la emergencia climática podría llevarnos a la desesperanza, por ello nada como la lectura de la Recomendación de mes, El libro de la esperanza climática: una guía para quienes no quieren rendirse frente a la crisis climática, el autor de esta obra nos plantea otro escenario, uno menos caótico, más luminoso pero “incómodo, más exigente: una esperanza que no evade la crisis, sino que parte de reconocer su profundidad estructural que reconfigure la esperanza”.
Sí, abril es un gran mes, además de celebrar a la gran Gaia, también celebramos la fuerza, el ímpetu, el conocimiento y la constancia de nuestro equipo que no se detiene: Ruta Azul. ¡Parabéns en el quinto aniversario, ahora, rumbo al 2030!
Tomé tiempo para reflexionar en lo que cada mes construimos y publicamos desde este Blog de sostenibilidad y el boletín de Ruta Azul, el que por cierto, todos los abriles es el reinicio de un ciclo, y, en éste comienza su quinto año. Me parece que hacemos lo posible por filtrar lo invisible y mover la autocrítica, les invitamos a descubrir a través de la difusión y la divulgación, el impulsar la esperanza de que quizá un futuro no tan rojo es posible.
Creo que las personas no debemos sintetizar las acciones y los esfuerzos, debemos expandilos; no debemos ajustarnos a resúmenes, ni a los “hechos” por herramientas que se alimentan de nuestra inteligencia, creatividad, sueños, y creer así, que esa es toda la solución, porque sí, sólo eso son: herramientas para poder acompañar el imaginar y diseñar futuros. Siendo así, ¿qué tan artificial es tu esperanza?
Susana Mateos; La Editora.