El 11 de septiembre de 2026, el Tecnológico de Monterrey —a través del Laboratorio de Sostenibilidad y Cambio Climático (LSCC) de Campus Guadalajara— y COINVIERTE, Agencia de Conversión para el Desarrollo Sostenible de Jalisco, convocaron a 24 líderes empresariales y gremiales del estado a la Mesa de Trabajo de Diagnóstico de Economía Circular. Durante dos horas y media, en el Fractal Room del Campus GDL, representantes de los sectores primario, secundario, terciario y de organismos gremiales dialogaron, sector por sector, sobre los avances, las barreras y las oportunidades para cerrar ciclos de materiales, agua y energía en Jalisco.
El ejercicio forma parte de ALIANZA MX, la iniciativa de colaboración entre el Tecnológico de Monterrey, UC Davis y el Gobierno de Jalisco que busca crear espacios de diálogo estructurado entre gobierno, industria, academia y sociedad civil, para diagnosticar y co-diseñar, con evidencia, rutas de acción frente a los retos del cambio climático y la transición hacia modelos productivos más circulares.

La mesa de trabajo fue coordinada por Yani Limberópulos, de COINVIERTE, con la participación académica del LSCC del Tecnológico de Monterrey, encabezado por Martín E. González López, aliado experto del Gobierno de Jalisco en esta agenda. Cuatro moderadores temáticos —entre ellos Jorge Calderas, Paulina Madrigal y Mauricio Zenteno— condujeron igual número de mesas rotativas, cada una dedicada a una dimensión distinta de la circularidad: estrategia y gobernanza; operación, recursos y cadenas de valor; innovación, tecnología e inversión; y entorno regulatorio y colaboración.

La dinámica, diseñada para generar evidencia cualitativa comparable entre sectores, organizó a los 24 participantes en cuatro grupos de origen —cámaras y organismos empresariales, productores primarios, manufactura y sector terciario— que rotaron por las cuatro mesas a lo largo de la mañana. Empresas tan diversas como tequileras, fabricantes de vidrio, cadenas hoteleras, recicladoras y ganaderas regenerativas compartieron, mesa por mesa, experiencias muy concretas: qué prácticas circulares ya operan en sus organizaciones, en qué punto se detienen y qué haría falta para escalarlas.
El hallazgo central que arrojó el ejercicio marca un giro frente a los diagnósticos previos: en Jalisco, la barrera principal para la circularidad ya no es la falta de conciencia o de convicción entre los actores económicos. Las empresas participantes ya separan residuos, sustituyen materiales, miden su huella de carbono y prueban modelos regenerativos. Lo que impide que estas prácticas escalen son fallas sistémicas —de infraestructura, coordinación, regulación, señales de mercado y financiamiento— que rompen el ciclo entre un eslabón y el siguiente. Como quedó documentado en las cuatro mesas, el valor, la tecnología y la voluntad ya existen en el estado; lo que falta es un sistema que los conecte de manera estable.

Los resultados de esta primera mesa —un mapa cualitativo de barreras, capacidades y oportunidades por sector— se integrarán como línea base del Diagnóstico de Economía Circular de Jalisco y alimentarán la siguiente fase de ALIANZA MX: la traducción de estos hallazgos en agendas de investigación conjunta, instrumentos de política pública y proyectos con potencial de financiamiento, siguiendo el mismo camino que en su momento llevó a las mesas de agua-energía-alimentos del proyecto a atraer financiamiento público relevante junto con las secretarías del Gobierno de Jalisco.
Con este ejercicio, el Tecnológico de Monterrey reafirma su papel como aliado académico experto del Gobierno de Jalisco, y COINVIERTE consolida su misión de conectar capital, conocimiento y voluntad empresarial hacia un desarrollo más sostenible. ¿Qué pasaría si cada barrera identificada esta mañana se convirtiera, en los próximos meses, en un proyecto piloto? Esa es la pregunta que ahora guía el trabajo conjunto de Jalisco hacia una economía verdaderamente circular.

Equipo organizador de COINVIERTE y el LSCC del Tecnológico de Monterrey, Campus Guadalajara.